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Cómo comprar joyería antigua

 

Buscar y mirar

¡El primer paso para adentrarse en el mundo de las alhajas antiguas y clásicas debería ser buscar y mirar! El lugar más obvio para empezar es en Internet, aunque también es recomendable ir a una biblioteca o librería local, o probar en Amazon. Los libros Warman’s Guides (Las guías de Warman) y Answers to Questions about Old Jewelry (Respuestas a preguntas acerca de alhajas antiguas) son recursos increíbles para orientarse y aprender a discernir y reconocer cuáles son las opciones y qué se adecua al gusto personal.
Al explorar sitios web, debe tener cuidado de los que mezclan reproducciones nuevas con piezas antiguas reales. Es divertido navegar sitios como eBay y Etsy, ¡pero están repletos de anuncios cuestionables! Quédese con las tiendas en línea de buena reputación que se especializan en alhajas antiguas, como The Three Graces o Lang Antiques.
También puede explorar lugares físicos: mercados de pulgas, tiendas de segunda mano, paseos comerciales de antigüedades y casas de subastas, por ejemplo, Doyle y Skinner.

No dar nada por sentado

Atención: ¡No todo es lo que parece! Si el vendedor no es un joyero o experto, es mejor ser escéptico de las descripciones de sus alhajas. Muchos agentes venden, sin saberlo, reproducciones, imitaciones y mercadería mal etiquetada.

  • No hay que dar la época por hecho, ya que muchos estilos han ganado y perdido popularidad durante diversos períodos. Este camafeo podría ser victoriano, o bien tratarse de un souvenir de Nápoles de la década de los sesenta.
  • A menudo, la única indicación de que una pieza es moderna es el uso de la palabra estilo en la descripción, por ejemplo: “anillo de compromiso de estilo antiguo”.
  • Nunca debe asumir que las gemas son naturales ni que los metales sin marcar son preciosos. Las gemas sintéticas y de imitación son muy comunes en las alhajas antiguas.
  • Tampoco está garantizado que una pieza antigua sea rara y excepcional. Hace un siglo, las alhajas para el mercado intermedio se producían en masa y en increíbles cantidades.

 

¿Y el valor?

Cuando se trata del valor de las alhajas, la antigüedad no suele ser un factor. De hecho, ¡las piezas más antiguas suelen ser menos costosas que las alhajas nuevas similares! A la hora de asignar el valor, otros tres factores son más importantes que la edad:
1.     Calidad
Los materiales que se mantienen con el tiempo, como metales preciosos y gemas bien cuidadas, suelen ser más valiosos que las piezas hechas a bajo coste. Sin embargo, incluso un anillo con diamante y oro genuino puede tener una fabricación burda y una mala terminación.
2.     Condición
Una pieza de calidad en buenas condiciones siempre será mejor opción que aquella para reparar. Siempre que se realice con habilidad y cuidado, se asume que se hará mantenimiento de rutina de las piezas más antiguas, como el cambio de tamaño o el afilado de las monturas. Sin embargo, una alhaja con el esmalte roto, con partes faltantes y malos arreglos probablemente no valga el gasto, sin importar el precio.
3.     Deseabilidad
Los alfileres de corbata y broches o prendedores están un poco pasados de moda, pero si estas piezas lo apasionan, tendrá suerte: son mejores ofertas que los anillos, aros y collares de calidad similar. Sin embargo, tenga cuidado a la hora de pagar demasiado por piezas que tienen poco uso en el mundo actual, ya que los bienes menos deseables también deberían ser menos costosos. Intente gastar solo el monto con el que esté a gusto y asegúrese de que ama las piezas que vaya a comprar
El simple hecho de buscar alhajas lo convierte a este en un pasatiempo gratificante y enriquecedor. Encontrará algunas piezas maravillosas para usar… con increíbles historias. Y tiene a su disposición toda la historia de la humanidad para encontrar alhajas de las cuales saber más.
¡Feliz cacería!

Sobre la autora
C.M. St. John es una gemóloga titulada (GIA) y tasadora en Provident Loan Society. Las piedras preciosas y las alhajas constituyen un interés de toda su vida, y son mucho más fáciles de coleccionar que la arquitectura, su otra gran pasión.

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